Viene de OPINIÓN: Los soportes físicos están muertos (1ª Parte):
Aunque es pronto para afirmarlo, la siguiente generación de consolas abandonarán los soportes físicos para acoger las descargas de juegos a través de Internet
El Rincón de Asadapi, 29 septiembre.- El DVD y el BlueRay están muertos. Nos encontramos a finales de 2009 pero ya se puede intuir que la distribución de videojuegos a través de discos físicos tal y como se viene realizando desde hace más de 20 años tiene sus días contados.
Aunque es pronto para afirmarlo, la siguente generacion de consolas abandonarán los soportes físicos para acoger las descargas de juegos a través de la Red.
[...] Todo este esfuerzo se tendrá que ver recompensado mediante una reducción del coste de producción, un incremento de las ventas consolidadas del producto y al que se sumará la ampliación del mercado. No obstante, la piratería tanto en su ámbito físico como en Internet es un escollo importante que la industria debe atajar si quiere conseguir el máximo rendimiento posible.
Una de las opciones más viables y en la que la industria lleva trabajando varios años son las descargas de juegos a través de la red de redes. Las propuestas hasta ahora presentadas como PlayStation Store, el bazar de Xbox Live, el Canal Tienda de Nintendo Wii y el sistema Steam han mostrado, de momento, su invulnerabilidad frente a los aficionados a la scene siempre dispuestos a utilizar la ingeniería inversa para descubrir los entresijos de las grandes compañías. Todo ello ayudado por el cifrado del código tras su descarga y la creación de un perfil de usuario instrasferible que almacena todos los datos y se vincula a una consola.
Incluso Microsoft y Sony han dado un paso de gigante al poner a disposición de los usuarios tanto juegos de la presente generacion como de la anterior Todo un banco de pruebas para el futuro. En este sentido, Sony ha sido la primera en lanzarse a la piscina con la revisión de su portatil PlayStation Portable (PSP Go!) y la descarga de juegos online.
Este nuevo sistema tiene varios clarooscuros que habría que matizar. Desde el punto de vista empresarial una distribución online de los productos significa un coste de distribución inferior al sistema actual lo que trae consigo un ahorro para la compañía.
Quienen saldrán perdiendo sin duda seran aquellas empresas satélite creadas en torno a la distribucion física (fabricante de soportes físicos, empresas de grabación, packaging,…) y que acarreará la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Si quieren sobrevivir deberán modificar su modelo de negocio e invertir en una red de potentes servidores en los que se puedan alojar los futuros videojuegos en formato puramente digital. Incluso apostar por infraestructuras regionales permitan ofrecer un producto digital adecuado al mercado local dirigido a un público específico. La crisis económica puede convertirse en un obstáculo insalvable para ese cambio radical pero también una oportunidad que no deberían desaprovechar.
Como siempre, las grandes compañías serán las primeras en instalar sus propios sistemas de distribución online con el objetivo de poder controlar toda la cadena de producción de juegos, desde su concepción inicial hasta la llegada a manos del comprador incluso conocer posteriormente su uso. Pronto se darán cuenta que el mantenimiento de dichos servidores suponen un coste que puede ser reducido a través de una salida pactada con otras empresas de distribución digital.
Este tipo de negocio también abrirá las puertas a otros tipos de licencias más restrictivas o modelos basados en tiempo tal y como se estila en los alquileres de juegos. También abrirá la posibilidad de que las desarrolladoras lancen sus juegos por capítulos o episodios como ya está ocurriendo, por ejemplo, con Telltale Games y sus licencias “Tales of Monkey Island” y “Sam & Max”; o Rockstar sus episodios del “Grand Theft Auto 4″. De igual modo, podría convertirse en una alternativa para un posible lanzamiento mundial masivo de juegos y una vía que facilitara la llegada de productos que raramente pisan nuestro mercado. Las fronteras físicas desaparecerían completamente.
No podemos olvidar que los pagos se realizarán principalemnte con tarjetas de débito/crédito e incluso con el sistema de pagos virtual (ejemplo PayPal) sin descartar la posibilidad de que se continúe con el método de tarjetas de prepago como hasta ahora.
De principio tan solo estarán disponibles los juegos en formato digital. Esto supone que la consola incluirá un sistema de almacenamiento para poder guardar los juegos tal y como hemos comentado en la primera parte del artículo. No obstante, los usuarios nos veremos obligados a aprender a no tener Discos Duros. Esto es, si hasta ahora comprar un juego suponía tener un cartucho, CD, DVD o BlueRay, el mundo de los videojuegos tenderá a que los usuarios tan solo dispongan de una licencia o permiso para poder jugar a un titulo que se encuentra “colgado” en a red de Redes. Sin embargo, nuestro perfil quedará irremediablemente conectado a esa licencia a la que podremos acceder/descargar siempre que queramos. Siempre que nos falle la conexión a Internet o la red eléctrica.
Con este cambio se va a perder el elemento fetiche que supone tener el juego original en su caja, con sus instrucciones y el placer de de quitarle el precinto por primera vez. También habrá que decir adiós al mercado de segunda mano. Las compañías buscarán otros métodos para incentivar la compra para el jugador hardcore deseoso de extras y merchandising exclusivo. En la actual generación hay ejemplos como “Fallout 3″, “Infamus”, “Assasins Creed”, “Forza Motorsport 3″, “Los Sims”, entre otros.


